Sánchez consigue el apoyo de Cs y PNV para sus seis meses de estado de alarma

Sánchez consigue el apoyo de Cs y PNV para sus seis meses de estado de alarma
Sánchez y Arrimadas en su última reunión en la Moncloa. Pedro Ruiz (Cs)
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El Gobierno tiene atada la prórroga del estado de alarma hasta el 9 de mayo gracias al respaldo de los nacionalistas vascos y el partido de Arrimadas, que renuncia a rebajar ese plazo en la negociación.

El Gobierno no se mueve. Pedro Sánchez tiene atados los apoyos para extender el estado de alarma durante seis meses gracias al PNV y Ciudadanos. Los dos partidos votarán favorablemente a pesar de que ven la prórroga «excesiva». Ese respaldo hace innecesario al PP, que ha pedido rebajar ese periodo a ocho semanas.

Sánchez negocia los flecos de la prórroga del estado de alarma que aprobará el martes el Consejo de Ministros. Y que tiene intención de llevar al Congreso esta misma semana. Las cuentas del Gobierno le garantizan un respaldo superior a la mayoría absoluta de 176 diputados. Sánchez salvará los seis meses de poderes extraordinarios para frenar el avance del coronavirus a cambio de algunas concesiones menores, sobre todo en materia de control parlamentario.

Una de las claves está en Ciudadanos. El partido de Inés Arrimadas ha pasado en unas pocas horas de objetar los seis meses a aceptarlos. Arrimadas ha cuestionado en la Cadena SER su apoyo a una prórroga de seis meses. La Moncloa y Ciudadanos, que tienen un cauce de diálogo permanente abierto desde la anterior etapa de la pandemia, han abierto una negociación en la que la extensión ha dejado de ser un problema.

Cs cede con los seis meses

Arrimadas cede en el plazo a cambio de que Sánchez se someta a un control parlamentario regular y se comprometa a impulsar medidas sanitarias de coordinación nacional, algo que ya le prometió por escrito en junio y que incumplió. El decreto de estado de alarma prevé que sea el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y no Sánchez quien ofrezca explicaciones en el Parlamento cada 15 días sobre la evolución de la epidemia en España.

«El horizonte de los seis meses nos parece razonable. Incluso conveniente«, dicen desde el entorno de Arrimadas a este diario. «Pero también la rendición de cuentas en el Congreso».

En la misma línea se ha posicionado el PNV. Los nacionalistas vascos sostienen que el decreto preserva las competencias autonómicas del lehendakari. Y que se ajusta a las conversaciones mantenidas entre Sánchez e Iñigo Urkullu. «Los seis meses es un plazo algo largo, pero si se residencia en los presidentes autonómicos la capacidad de establecer o dejar caer el toque de queda lo daremos por bueno», ha dicho el portavoz del PNV en el Congreso, Aitor Esteban.

El apoyo de los partidos de la coalición (PSOE-Unidas Podemos), Ciudadanos y PNV garantiza al Gobierno 171 votos, a los que hay que sumar el respaldo de grupos minoritarios como Más País-Compromís, Teruel Existe y los regionalistas cántabros. Solo esta suma ya supone 176 escaños.

Además, los partidos separatistas catalanes no se han situado de entrada en el no. Ni Junts per Catalunya ni ERC se han mostrado en contra del decreto. La formación republicana cree que la prórroga de seis meses es «abusiva», pero actualmente se mueve entre la abstención o el .

El PP pide ocho semanas

La confianza en estos apoyos ha llevado al Gobierno a desdeñar la oferta del PP. El líder de los populares, Pablo Casado, ha ofrecido su apoyo a una prórroga de ocho semanas del estado de alarma, y no de seis meses. Casado ha pedido a cambio que el Ejecutivo acometa un «plan B jurídico» que el principal partido de la oposición reclama desde abril. El PP propone una modificación urgente de la ley de Salud Pública para permitir la limitación de la movilidad en situaciones de pandemia.

La ministra de Política Territorial, Carolina Darias, ha rechazado la propuesta del PP. Y ha instado a Casado a que no ponga exigencias y vote a favor del estado de alarma para controlar la segunda ola de la pandemia. El decreto del Gobierno ha colocado a Casado ante la disyuntiva de votar en contra junto a Vox y torpedear su reciente viaje al centro o darle plenos poderes al Gobierno durante medio año.

Las comunidades autónomas que gobierna el PP no ven con malos ojos este estado de alarma descentralizado que Sánchez ha puesto encima de la mesa. El paraguas legal les permite tomar medidas sin tener que vérselas con los tribunales.

Fuente: Jorge Sáinz – VozPópuli

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