ERC da por hechos los indultos y los exige en Navidad

ERC da por hechos los indultos y los exige en Navidad
Oriol Junqueras, exvicepresidente de la Generalitat de Cataluña - ABC
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Iván Redondo cree que la indignación dará alas a Vox en detrimento del PP.

El independentismo da por hecho que la decisión política de indultar a sus presos está tomada. Pedro Sánchez cree que de este modo se asegura el apoyo estable de Esquerra para lo que queda de legislatura. Su jefe del gabinete, Iván Redondo, piensa que la medida de gracia reforzará el papel central del PSC en Cataluña, y que debilitará al Partido Popular en el conjunto de España, y el liderazgo de Pablo Casado, en tanto que el grueso de esta indignación lo va a capitalizar Vox. Además, a petición de los republicanos, el Gobierno intentará por todos los medios que Junqueras y los demás condenados puedan salir de la cárcel entre el 15 de diciembre y Reyes, aprovechando las fiestas navideñas.

El portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, un prestigioso abogado del entorno de ERC e Iván Redondo están al frente de las conversaciones. Esquerra quiere llevarse el mérito de su estrategia pactista y negociadora frente al «cuanto peor, mejor» que predica Puigdemont desde Bélgica. Pero aunque fuentes de la dirección del partido certifican que «estaremos satisfechos si nuestros compañeros quedan en libertad, sea por la vía que sea», es objetivo primordial de la estrategia republicana que no parezca que han pedido el indulto – «porque sólo piden perdón los que consideran que han hecho algo malo y no es nuestro caso», según las mismas fuentes– sino más bien que ha sido el Gobierno quien lo concede «porque se ha dado cuenta de que para Esquerra sería insostenible continuar apoyándolo sin corregir esta injusticia».

Los plazos que se esperaban entre el inicio de la tramitación y su posible resultado retardaban la decisión hasta la primavera o verano de 2021, pero los negociadores de Esquerra trasladaron a Iván Redondo la conveniencia de acelerar el proceso para que sobre todo Junqueras pueda volver a casa por Navidad. Que quede en libertad cuanto antes, y especialmente en fechas tan señaladas, es el motivo más entrañable, pero también el más superficial. Pueda o no pueda ser candidato –dependiendo del alcance del indulto– los republicanos quieren a su líder en la calle para que pueda participar activamente en la campaña de las próximas elecciones autonómicas del 14 de febrero. Redondo está igualmente interesado en que Esquerra gane estos comicios, porque va a necesitar el apoyo del PSC para gobernar, y será otro modo de garantizarse sus votos en el Congreso. Esta doble alianza es también una manera de asegurarse, al parecer de los socialistas, que en los próximos años no volverá a haber intentonas unilaterales. En numerosas ocasiones desde la cárcel, Junqueras ha descartado esta vía, aunque también es cierto que le aseguraba lo mismo, en las conversaciones previas al referendo ilegal del 1 de octubre, a la entonces vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.

Los cálculos de oportunidad del jefe de gabinete de la Presidencia del Gobierno incluyen otros factores, como la creencia de que, puestos a conceder el indulto, hacerlo en las fechas navideñas amortigua su efecto por el pretexto humanitario, porque la gente está pensando en otras cosas, y también – y tal vez principalmente– porque Redondo está convencido de que el tipo de indignación que la medida causará va a capitalizarla Vox en detrimento del Partido Popular y dePablo Casado.

El principal objetivo de Redondo es dispersar el voto conservador y el arma que mejor le ha funcionado hasta el momento es espolear a Vox y que de este modo cientos de miles de votos contrarios al Gobierno no consigan concretarse en diputados en las circunscripciones electores más pequeñas, donde el número de sufragios de Abascal no da para obtener un representante. Otro interés electoral del Gobierno es que el PSC podría presumir de central y de equidistante en Cataluña, que es el terreno en el que se siente más cómodo. De un lado, se puede mantener en su no independentismo, y del otro vender su pactismo, sus acuerdos presentes y futuros con ERC y marcar diferencias dentro del bloque constitucionalista, aunque sin aspavientos, para no alimentar el voto a Ciudadanos, como algunas encuestas sugieren que podría pasar.

Fuente: Salvador Sostres – ABC

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