Por si eso fuera poco, en la final le esperaba Djokovic. El tenista que más ha maltratado a Nadal, el jugador que le había ganado 29 de los 55 encuentros previos, su máximo rival por mucha fama que tenga la rivalidad con Federer. Un Djokovic que llegaba en una nube de confianza, sin perder un partido desde noviembre.