El Supremo procesa al magistrado del Constitucional Fernando Valdés por maltrato

El Supremo procesa al magistrado del Constitucional Fernando Valdés por maltrato
El magistrado del Tribunal Constitucional Fernando Valdés Dal-Ré. Tribunal Constitucional
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El pasado 11 de agosto unos testigos alertaron a unos agentes de una fuerte discusión mientras  el matrimonio estaba en el balcón de su domicilio de Majadahonda (Madrid).

El juez del Tribunal Supremo Andrés Martínez Arrieta ha procesado al magistrado del Tribunal Constitucional Fernando Valdés por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar y aboca la causa a juicio oral. Lo ha hecho en un auto de transformación en procedimiento abreviado (equivalente al procesamiento) en el que ve indicios de criminalidad contra Valdés, detenido el pasado 11 de agosto después de que unos testigos alertasen a unos agentes de una fuerte discusión cuando el matrimonio estaba en el balcón de su domicilio de Majadahonda (Madrid).

Una decisión que llega después de que él y su mujer negasen la semana pasada cualquier agresión física o psíquica, una tesis que ha sostenido este miércoles su hija, quien ante el juez ha exculpado a su padre y ha rechazado que hubiese maltrato. Como hiciese la titular del juzgado de instrucción número 7 de Majadahonda (Madrid) al elevar la exposición razonada al Supremo, los magistrados creen que hay indicios de la comisión de un delito del artículo 153.1 del Código Penal, según recogía Efe.

Este tipo penal castiga con una pena de prisión de 6 meses a un año o de trabajos a la comunidad a quien «por cualquier medio o procedimiento causare a otro menoscabo psíquico» o una lesión, o «golpeare o maltratare de obra a otro sin causarle lesión, cuando la ofendida sea o haya sido esposa, o mujer que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia». Una pena que se elevaría si el presunto delito tiene lugar en el domicilio común.

Valdés, de 75 años, fue arrestado en su domicilio de Majadahonda y, tras declarar ante el juzgado, quedó en libertad al valorar la magistrada su estado de salud, su edad, la situación de alerta sanitaria por el coronavirus y también su condición de aforado ante el Supremo. La magistrada, especializada en violencia sobre la mujer, elevó una exposición razonada al Supremo donde apreciaba la eventual comisión del delito de «malos tratos en el ámbito familiar» por el que le investigará ahora el alto tribunal, un criterio que también asumió la Fiscalía.

Fuente: La Información

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