Silencio para tapar un fraude

Silencio para tapar un fraude
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El mejor amigo de Pedro Sánchez no burló al Ministerio de Transportes con el refrito de un folleto cuya naturaleza plagiaria pudo pasar inadvertida, sino que fue el propio departamento de Ábalos el que actuó como cómplice de este escándalo.

El silencio y la opacidad con que de forma recurrente el Gobierno trata de diluir y ocultar sus escándalos no son suficientes para tapar el fraude que, por acción y omisión, respectivamente, cometieron Ignacio Carretero y el departamento que dirige José Luis Ábalos. Los más de 18.000 euros que el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana pagó el año pasado al «mejor amigo» de Pedro Sánchez por un informe plagiado de un folleto y de solo diez páginas representan la prueba de una irregularidad que apunta directamente a la malversación. ABC aporta hoy nuevas revelaciones sobre el trabajo firmado por Carnicero.

La desmedida proporción de faltas ortográficas en el texto pone de manifiesto que su autor -hoy director general de Agenda Urbana y Arquitectura, cargo creado a su medida- ni siquiera se molestó en aplicar un corrector para adecentar su informe, convencido de que nadie lo iba a leer. En forma y fondo, por extensión y metodología, y por simple ética profesional, el trabajo realizado por Ignacio Carnicero es un clamoroso fraude a la Administración que debería provocar su inmediata destitución por parte de quienes, unos meses después de pagar aquel bodrio, lo ficharon como director general. Es ahí donde reside el problema. El mejor amigo de Pedro Sánchez no burló al Ministerio de Transportes con el refrito de un folleto cuya naturaleza plagiaria pudo pasar inadvertida, sino que fue el propio departamento de José Luis Ábalos el que actuó como cómplice necesario de este escándalo. Si Carnicero cae, algo que debería hacer por propia iniciativa y por la dignidad del gremio de los arquitectos, debería caer también quien desde las más altas instancias amparó y financió aquel desatino. La consigna es taparse, unos a otros, con la manta del silencio.

El mejor amigo de Sánchez cobró 18.000 euros por un informe de diez páginas con copia-pegas

Fuente: ABC 

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