La Ley de Memoria Democrática convertirá tu opinión en delito

La Ley de Memoria Democrática convertirá tu opinión en delito

Artículo-opinión de Liberal Enfurruñada – OKDiario

La semana pasada una ministra de Pedro Sánchez dijo en el Congreso de los Diputados que quienes pensamos que la violencia no tiene género estamos, directamente, «fuera de la ley». Fue Irene Montero, la antigua cajera de supermercado que gracias a concebir los hijos de Pablo Iglesias ha llegado a ministra de Igualdad, quien dijo, en respuesta a la diputada de VOX Mireia Borràs, que le había preguntado por su utilidad, que «este ministerio sirve para que todos españoles, y particularmente todas las españolas, especialmente en los momentos más difíciles, sepan que los que piensan como ustedes y dicen que la violencia no tiene género están simplemente fuera de la ley». Y ni Pedro Sánchez, ni la presidenta del Congreso la llamaron al orden. Nadie del Gobierno ha corregido tamaña barbaridad, todos callan haciendo suya esa afirmación de que con este Gobierno socialcomunista opinar distinto a ellos va a ser delito, mientras la extrema izquierda aplaude el liberticidio.

Hoy mismo el Consejo de Ministros tiene previsto aprobar el anteproyecto de Ley de Memoria Democrática que va un paso más allá de la nefasta Ley de Memoria Histórica aprobada en 2007 por Zapatero y mantenida por la mayoría absoluta del Partido Popular. Se pretende ahora establecer el delito de apología del franquismo prohibiendo las actividades de exaltación y enaltecimiento del franquismo que realizan entidades como la Fundación Franco, que sería ilegalizada si no modifica sus estatutos o cambia su domicilio fuera de España. «No va a poder haber ninguna fundación pública o con presupuesto público que pueda enaltecer, promover o promocionar ideas totalitarias, contrarias a la memoria democrática que nos ha traído hasta aquí», anunció la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo. Por el contrario, seguirá estando permitida la apología del comunismo, se podrán seguir promoviendo sus ideas totalitarias y contrarias a la democracia. Incluso los grandes criminales socialistas y comunistas españoles, como Santiago Carrillo, Largo Caballero, Indalecio Prieto, la Pasionaria, etc., podrán seguir siendo homenajeados impunemente.

La extrema izquierda española, en la que hay que incluir a este nuevo PSOE de Pedro Sánchez, se enfurece rabiosa cada vez que en los juzgados españoles se produce una condena por apología del terrorismo, pero aplaude entusiasmada ante la posibilidad de que se apruebe este nuevo delito de opinión. No se va a prohibir ahora la incitación a cometer delitos, ni las amenazas o coacciones, que ya están prohibidas, se va a prohibir, por ejemplo, opinar que tuvimos suerte de que Franco ganara la guerra porque así logró que no se instaurara en España la dictadura comunista que perseguía el Frente Popular. Va a estar penado decir que el estallido de la Guerra Civil estuvo provocado por los muchos crímenes, asesinatos y violaciones llevadas a cabo por la izquierda en los años anteriores al 18 de julio de 1936. Nos van a perseguir por denunciar que fue Luis Cuenca Estevas (PSOE), guardaespaldas de Indalecio Prieto (PSOE), el que en la madrugada del día 13 de julio de 1936 asesinó a Calvo Sotelo, que había sido públicamente amenazado de muerte en el Congreso de los Diputados unos días antes por el diputado Ángel Galarza (PSOE) y por la Pasionaria, y que este asesinato del líder de la oposición fue la chispa que provocó el alzamiento en armas de la media España que no quiso seguir dejándose asesinar por la otra media.

Prohibir y castigar al que opina diferente es algo que veíamos muy lejos de nosotros, en la dictadura cubana y en la tiranía venezolana, pero ya lo tenemos aquí en España. Este nuevo proyecto de Ley de Memoria Democrática llega camuflado en medio de unos informativos que sólo se dedican a contar nuevos casos del Covid-19, cuántas aulas de cuántos colegios ha habido que cerrar hoy, y cuántos jóvenes estuvieron anoche sin mascarilla haciendo botellón. Irene Montero y Carmen Calvo dictaminarán de forma definitiva que los de derechas fueron siempre muy malos y jamás hicieron nada bueno y que los de izquierdas siempre fueron muy buenos y nunca hicieron nada malo. La extrema izquierda va a decidir lo que es verdad histórica y toda opinión que discrepe de ellos se va a convertir en delito. Tu opinión va a ser delito.

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