¿Sobran políticos? Italia vota para quitar la poltrona a un tercio de senadores y diputados

¿Sobran políticos? Italia vota para quitar la poltrona a un tercio de senadores y diputados
Luigi Di Maio, ministro de Exteriores italiano. (EFE)

-Referéndum el 20 de Septiembre-

Los italianos decidirán si se recorta el número de senadores y parlamentarios y se pasa de los 945 actuales, sumando ambas cámaras, a los 600 que propone la reforma.

¿Quieren ustedes que haya menos parlamentarios y senadores? La pregunta es probable que no necesite situarse en un país en concreto para encontrar una respuesta común: sí.

Sin embargo, hay preguntas que, profundizando un poco, su mejor respuesta es preguntar el porqué se hacen. Italia, el 20 de septiembre, está llamada a votar en otro nuevo referéndum un cambio constitucional de enorme calado mediático y menor calado práctico. Los italianos decidirán si se recorta el número de senadores y parlamentarios y se pasa de los 945 actuales, sumando ambas cámaras, a los 600 que propone la reforma. En medio de la crisis económica y sanitaria más importante que ha sufrido el país desde la Segunda Guerra Mundial, los ciudadanos son llamados a decidir si un tercio de los ¿ineficaces?, ¿corruptos?, ¿vagos?, ¿excesivos?… de sus políticos deben eliminarse.

En términos económicos, el ahorro supone entre un 0,01 y un 0,007% del gasto público, entre 57 y 82 millones de euros anuales, según los estudios realizados (la diferencia depende de parámetros como las tasas, gastos imputables, puestos indirectos…) . En términos sociales, un país muy castigado por los recortes y la crisis económica ve cómo su desprestigiada casta política se va también al “paro” y sus promotores, también políticos pero lo presumen menos, se apuntan el tanto de mutilarse ellos mismos y se ganan el favor de las masas ávidas de patíbulo. O eso parece. O eso parecía, porque quizá no todo es tan sencillo como ir a votar legítimamente enfadado.

“Menos de uno de cada diez italianos tiene confianza en el Parlamento. Por eso ningún partido de los grandes se opone a este medida”, explica a el periodista y analista político italiano Giovanni Diamanti a El Confidencial. “Yo estaba convencida de votar sí, pero luego comencé a pensar y tengo dudas. ¿Por qué en vez de recortar el número de parlamentarios no se recortan los salarios? Yo creo que con un sueldo de 6.000 euros ya pueden vivir bien y no los casi 15.000 que cobran ahora. Además, al final recortando el número de senadores y diputados lo que vamos a conseguir es que el poder se concentre en menos personas”, explica Antonella, una joven romana.

¿Vas a votar no? “Supongo que al final votaré sí, pero es una medida inútil”. A su lado, Angela, dice que ha cambiado de decisión: “Esto es populismo puro. No hacen falta menos políticos, que puede haber menos, pero lo importante es que sean mejores. ¿Por qué no les obligan a tener mejor preparación y estar especializados en los temas que tratan? Yo voy a votar no, no me gusta que me tomen el pelo”.

Según un último sondeo publicado por Il Corriere della Sera, el sí ganará con algo más del 70% de los votos

Las previsiones dicen que son pocos los que piensan votar no en todo caso. Según un último sondeo publicado por Il Corriere della Sera, el sí ganará con algo más del 70% de los votos. Por partidos, los votantes del gubernamental y antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5S) son los máximos valedores del recorte con un 96% de apoyos. Los votantes de la Lega de Salvini apoyan en un 64%, mientras que entre la izquierda del PD y la extrema derecha de Fratelli d’Italia (FdI) el apoyo al recorte es del 68 y 55%. “Oponerse en el referéndum, con entre un 70 y un 80% de apoyo popular, es un suicidio para un partido”, explica Diamanti.

“Yo votaré sí en el referéndum. No perjudica el funcionamiento del Parlamento”, ha anunciado el primer ministro Giuseppe Conte, simpatizante pero no afiliado el M5S. «Hemos votado cuatro veces para eliminar a los parlamentarios y no vamos a cambiar de opinión ahora. Fue y sigue siendo una iniciativa destinada a hacer que el trabajo de las cámaras sea más ágil y eficaz”, ha dicho Salvini. “No niego que un eventual triunfo del no metería en riesgo al actual Gobierno, pero no cambio de opinión sobre una cosa que creo que es útil”, ha dicho la líder de FdI, Giorgia Meloni.

El fallido plebiscito Renzi

Meloni sabe que el actual panorama político está estrechamente ligado al último referéndum que se hizo en el país. El 4 de diciembre de 2016, Italia votó un cambió constitucional más profundo y complejo que el actual pero que preveía también el recorte de senadores y diputados. El entonces primer ministro, Matteo Renzi, cometió el error político de convertir la consulta en un plebiscito personal, se sentía poderoso y fuerte pese a tener el país patas arriba, y aseguró que si vencía el no, lo que sucedió con un 59% de los votos, él dimitiría. Dimitió y desencadenó una enorme crisis en el poderoso y gubernamental Partido Democrático de la que se está recuperando ahora. “Los 5 Estrellas no han cometido el mismo error que Renzi y no han convertido esto en una consulta sobre su Gobierno”, apunta Diamanti.

 

Giorgia Meloni. (Reuters)
Giorgia Meloni. (Reuters)

Ni siquiera el argumento del recorte parlamentario, tan anhelado por los votantes, consiguió que el poco querido Renzi sacara adelante una propuesta que tuvo un papel clave hace un año cuando Salvini hizo caer su entonces coalición del Gobierno con el M5S. El entonces mejor argumento de los antisistema liderados por Luigi Di Maio para solventar el primer golpe y ganar tiempo fue acusar a Salvini de impedir con su decisión aprobar el famoso “tajo” de señorías.

“Es una reforma trascendental, recortamos 345 escaños y mandamos a casa a 345 viejos políticos. No nos interesa la poltrona y nunca nos interesará”, dijo el líder del M5S, Luigi Di Maio, pidiendo que no se disolvieran las cámaras hasta sacar adelante la medida. La jugada era buena, casi la única posible, porque dejaba a Salvini y sus prisas por convocar elecciones como alguien ansioso de poder que prefería asegurarse la poltrona que mandar a casa a 345 pérfidos colegas de oficio. Era imperdonable que pareciera que se prefería un Gobierno que “ajusticiar” políticos y el propio líder de la Lega se vio forzado a bajar una marcha en sus aspiraciones: “De acuerdo, recortamos los parlamentarios y luego vamos a las urnas”. Lo que obtuvo unas semanas después fue una improvisada y rara nueva coalición de Gobierno entre los archienemigos del M5S y PD y, ahora, un referéndum que se apuntan como patrocinadores sus contrincantes.

“Me parece evidente que es un referéndum populista. No es por nada que lo hace el M5S para así ganar al menos una batalla. Esta medida toca el estómago de la gente, pero no va a cambiar ni la historia del país ni el funcionamiento de las cámaras”, opina Giovanni Diamanti.

“Es poco dinero, pero mejor que nada, ¿no? Estamos todos pasándolo mal y lo lógico es que la clase política tenga gestos hacia los ciudadanos y hagan recortes”, señala Dino, votante del gubernamental M5S. Hay muchas voces como esa en Italia. El descrédito político es total. ¿La política italiana está inmersa en una vorágine populista? “Es un momento en el que el populismo es muy fuerte y la ideología de los partidos muy débil, pero esto pasará. La desaprobación a la clase política, por encima del 90%, no puede empeorar más”, concluye Diamanti. ¿O sí puede hacerlo?

Fuente: Javier Brandoli – El Confidencial

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