Podemos amenaza ahora con hostigar al Rey y a los empresarios

Podemos amenaza ahora con hostigar al Rey y a los empresarios
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Iglesias y Montero llevan a la Policía un delito de odio contra sus hijos, pero aún distinguen entre «escraches»

Lejos de enfriar los ánimos de los más radicales que llevan años acosando a los dirigentes políticos hasta en sus casas y ante sus hijos, Podemos ejerció ayer de bombero pirómano alimentando nuevos fuegos, esta vez contra la clase empresarial y contra el Rey. El secretario de Organización del partido cogobernante, Alberto Rodríguez, consideró que si se perpetúa el hostigamiento que sufre la familia del vicepresidente Pablo Iglesias y la ministra Irene Montero –quienes han pasado de prescribir en su día el «jarabe democrático» contra miembros del PP, UPyD y Ciudadanos a padecerlo– iremos «hacia un escenario muy peligroso».

Podemos, sentado en La Moncloa, advierte de que la noria acosadora puede girar y extiende la amenaza a los empresarios, que podrían ser intimidados por los trabajadores despedidos. Rodríguez añadió que lo mismo puede sucederle al Rey, echando más leña a la hoguera encendida por el partido del Gobierno contra la Monarquía y la Casa Real. Por si fuera poco, el ministro de Consumo,Alberto Garzón, aseguró que don Juan Carlos «ha robado a mansalva porque la institución lo permitía». El Ejecutivo contra la Jefatura del Estado. Sin presunción de inocencia.

«Cuando le pase a Florentino Pérez, a Ana Rosa Quintana o al Rey tendremos que decir: ‘Bueno, es lo mismo que le pasa a Pablo Iglesias y a Irene Montero‘», apuntó Rodríguez en unas polémicas declaraciones en Telecinco recogidas por Efe. El dirigente de Podemos aseveró que el piquete en la empresa podría convertirse en un «ir a casa del empresario» y «arrojar objetos» al interior, «saltando un muro y grabando dentro de la casa». «O a lo mejor», añadió, «deciden hacerlo con una presentadora famosa de televisión porque no les gusta lo que dice».

Para Podemos, sigue habiendo clases: Los escraches a la derecha era «jarabe democrático», lo que ellos sufren es persecución ideológica

No es la primera vez que Podemos enciende la hoguera sentado en el Gobierno. En julio, su portavoz parlamentario, Pablo Echenique, se lanzó a atacar a periodistas tras publicarse los últimos escándalos del caso Dina y el presunto robado de la tarjeta telefónica que Iglesias retuvo a su asesora. El vicepresidente del Gobierno defendió a su compañero de partido y llamó a «naturalizar» las «críticas» a los informadores, incluso los insultos.

El nerviosismo se desató entonces en filas de Podemos por el comprometido papel de Iglesias en el caso Dina y se ha disparado ahora tras la imputación por presunta financiación irregular. Dos frentes judiciales abiertos que la oposición pretende explotar políticamente en el Congreso, donde hoy se decide si se abrirá una comisión de investigación sobre la «caja B» de Podemos y si Iglesias debe acudir a dar explicaciones. La formación morada tilda de «bulo» y «fango» su imputación por el juez, informa Gregoria Caro. Todo lo achacan a una operación de «desgaste» de su marca, una «cacería» de la extrema derecha.

Denuncia en el Congreso

En este contexto, la pareja Iglesias y Montero presentó ayer una denuncia ante la comisaría de la Policía Nacional en el Congreso por un presunto delito de incitación al odio y a la violencia contra sus tres bebés. En concreto, señalan a dos personas que a través de Twitter advirtieron de que sus hijos serán víctimas de acoso escolar. «Me pregunto a qué colegio pretenderán llevar el coletas (sic) e Irene a sus hijos porque van a ser carne de colleja…», escribió la usuaria @Belonavox en la red social. Otro le responde:«Cuando lo anuncien, llevaré a mis hijos a ese colegio para que les inflen de hostias». Los agentes de la Cámara Baja dieron traslado al juzgado de guardia de esta denuncia.

El líder de Podemos ha acudido antes a la Justicia por el acoso que sufre a las puertas de su casa en Galapagar, con protestas a diario frente al chalé de la pareja gubernamental, y que se extendieron durante sus vacaciones familiares en Asturias, interrumpidas. Según el partido, buscan sacarles de La Moncloa mediante la intimidación.

Pero sigue habiendo clases para Podemos. Lo que ellos sufren es, a su juicio, pura persecución ideológica que distinguen de los «escraches» que sufrieron miembros del Gobierno de Rajoy, como Soraya Sáenz de Santamaría, o Cristina Cifuentes cuando fue delegada del Gobierno, o Begoña Villacís (Ciudadanos) o Rita Barberá (PP), o Rosa Díez (UPyD). Al parecer, las razzias desde la izquierda contra la derecha sí son legítimas.

Robles pide no distinguir

Esta discriminación ha generado nuevos roces con otros miembros del gabinete socialista. La ministra de Igualdad, Irene Montero, acusó el viernes a su compañera la titular de Defensa, Margarita Robles, de «blanquear el acoso» que está sufriendo su familia en los últimos meses. Robles condenó «todos los escraches» que han sufrido políticos de todos los colores, pero no compartió la definió de «jarabe democrático», que es como llamó Iglesias en 2013 al acoso de radicales de izquierda a políticos de otros partidos. Montero sigue haciendo distingos: lo de su familia es un «hostigamiento por motivos políticos», dijo parafraseando al ministro de Transporte, José Luis Ábalos. «El escrache está reconocido incluso por la propia justicia española como una forma legítima de protesta», insistió en RNE. PP y Ciudadanos condenan las amenazas a los Iglesias-Montero, pero acusan a Podemos de haber justificado agresiones a miembros de sus partidos. Vox cree que es un montaje victimista.

Fuente: Itziar Reyero – ABC

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