Los noruegos, en vilo por el fondo que blinda sus jubilaciones

Los noruegos, en vilo por el fondo que blinda sus jubilaciones
En mayo, el gobierno noruego anunció que retiraría 38.000 millones de euros, el 4,2% de los recursos del Fondo - ABC

Ha perdido 18.000 millones hasta junio, pero sus tentáculos inversores, desplegados por el planeta, son un escudo frente al Covid

La prosperidad de Noruega está estrechamente ligada a su potente fondo de pensiones; sus ciudadanos se han hecho ricos con este vehículo de inversión que el Estado creó hace 23 años con los ingresos obtenidos por el petróleo. El país es el séptimo productor mundial de petroleo y tercero de gas natural, recursos a los que sus gobiernos han sabido sacar mucho jugo. Hoy, el mayor fondo soberano del mundo, que supone tres veces el PIB de Noruega, extiende sus tentáculos por el planeta, lo que le hace fuerte para encarcar el embiste de la pandemia.

Este caso de éxito económico informaba esta semana de que en el primer semestre registró pérdidas de 17.887 millones, generando una rentabilidad negativa del 3,4%. Sin embargo, estas cifras mejoran las pérdidas registradas en primer trimestre del año estimadas en 116.000 millones de euros. El Norges Bank, el banco central del país, destacaba que «hubo grandes fluctuaciones en el mercado de acciones en este período» y añadía que «el año empezó con optimismo, pero las perspectivas pronto cambiaron cuando el virus empezó a propagarse por el mundo». En mayo, el gobierno noruego anunció que retiraría 38.000 millones de euros, el 4,2% de los recursos del Fondo, para hacer frente a la crisis sanitaria.

Pero, ¿qué tiene de particular esta hucha con la que cuenta Noruega desde 1990? ¿Posee la suficiente fortaleza para navegar en las aguas turbulentas de la crisis del Covid? El denominado Fondo Noruego de Pensiones nace para evitar el «Mal holandés»– una fuerte apreciación del florín que dañó la competitividad internacional del país e impactó en la economía – tras el descubrimiento a finales de los años sesenta del pasado siglo de yacimientos de petróleo y gas natural. En palabras del profesor de IE University y director del informe «Sovereign Wealth Research» del IE Center for the Governance of Change, Javier Capapé, se trata de «un repositorio de valor con el que transformar en finito las ganancias del petróleo y el gas natural para que las generaciones futuras disfruten de ese beneficio y, de paso, disminuir la carga fiscal». Una idea que fue debatida durante años y que aprobada en 1990, produciéndose la primera transferencia al Fondo desde el Ministerio de Finanzas noruego en 1996.

Presente en 79 empresas españolas

En la actualidad el fondo soberano nórdico tiene un valor de mercado a cierre de junio de 978.317,083,6 millones de euros, según el último informe oficial. Es decir, más de un 300% el PIB de Noruega (378.930 millones de euros) en 2019. Un patrimonio, en el que a pesar de su nombre, los pensionistas noruegos no ponen ni un céntimo y cuyos cuantiosos fondos están invertidos en un 69,6% en acciones (renta variable)un 27,6% en renta fija y un 2,6% en activos inmobiliarios. Esta particular hucha tiene inversiones en 9.202 compañías de 74 países, principalmente en Estados Unidos y Europea.

En el caso de España, solo en renta variable a cierre de junio, tenía una inversión global de 13.339,6 millones de dólares (11.305,77 millones de euros) distribuidas en 79 compañías. Algunas de ellas del Ibex 35 como Cellnex (1,64%), BBVA (2,65%), Banco Santander (2,66%), Repsol (1,62%), Iberdrola (3,4%) o ACS (2,18%). Por su parte, en renta fija mantenía 7.942,77 millones de dólares (6.731, 73 millones de euros) invertidos. Principalmente en bonos corporativos de (Telefónica, Iberdrola…) y en deuda pública.

A pesar de las pérdidas registradas, todos los analistas consultados por ABC, descartan que Noruega deba preocuparse por la suerte de su Fondo. David Cano, socio director de AFI Inversiones Globale, lo atribuye a la mala racha de cualquier inversor y Joaquín Robles (XTB) destaca su «diversificación geográfica» y apunta hacia «la fuerte volatilidad de la Bolsa», por lo que apuesta por una recuperación de las pérdidas. Capapé (IE) concluye que «el fondo noruego se mueve bastante en métricas definidas y hacen pocas apuestas arriesgadas».

Fuente: Carlos Manso Chicote – ABC

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