El Gobierno premia con una embajada al inspector de Barajas durante el ‘Delcygate’

El Gobierno premia con una embajada al inspector de Barajas durante el ‘Delcygate’
Los ministros de Fomento, José Luis Ábalos, e Interior, Fernando Grande-Marlaska. EFE

Marlaska envía a una capital africana al máximo responsable policial en el aeropuerto cuando llegó el avión de la ‘número dos’ de Maduro. Esta plaza de agregado de Interior era una de las siete más codiciadas en la Policía por su alta retribución económica y a ella optaban ocho mandos.

El inspector jefe de Fronteras que estaba al frente del aeropuerto de Barajas cuando ocurrió el ‘Delcygate’, Francisco Javier Cuesta Rodríguez, ha sido ‘premiado’ por el departamento de Fernando Grande-Marlaska con el puesto de agregado de Interior en la embajada española en Niamey (Níger), según supo Vozpópuli de fuentes solventes.

Este inspector era el máximo responsable policial de Barajas cuando llegó el avión de la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, según las citadas fuentes, aunque durante aquella noche se personaron varios comisarios en el lugar ante la presencia de la ‘número dos’ de Nicolás Maduro, quien tenía prohibida su entrada en territorio del espacio Schengen por las sanciones de la UE.

El nombramiento de Cuesta Rodríguez aún no ha aparecido formalmente en el BOE, pero sí que circula ya entre los nuevos destinos del personal policial destinado en Barajas. La portavoz del PP en asuntos de Interior, Ana Vázquez, fue la primera en hacerse eco y en vincular el ‘Delcygate’ con este ‘premio’.

 

 

El nuevo destino del hasta ahora inspector jefe de Fronteras en Barajas es una de las siete vacantes de consejero o agregado de Interior que Marlaska tenía que cubrir. Los puestos en liza son los de Washington (EEUU), Pekín (China), Quito (Ecuador), Yaundé (Camerún), Bogotá (Colombia), Tánger (Marruecos) y la citada Niamey (Níger).

A estas plazas se presentaron un total de 109 policías nacionales -entre inspectores jefe, comisarios y comisarios principales- para optar a estos puestos, según informó recientemente El Independiente. Tal número de candidaturas da una idea de la expectación que despierta cada convocatoria en las representaciones diplomáticas de España en el extranjero.

La demanda se debe, sobre todo, a las elevadas retribuciones que conlleva ese puesto. El sueldo mínimo es de 10.000 euros netos al mes y, en función de las condiciones de vida en la ciudad de destino, se pueden añadir otros complementos que disparan la asignación por encima de los 21.000 euros netos en algunas capitales. Además, la mayoría de estos ingresos no tributan a Hacienda.

Ocho aspirantes para Níger

Así las cosas, cada plaza de este tipo en el extranjero es muy codiciada entre los policías nacionales y guardias civiles. Los aspirantes deben contar con un determinado rango en su currículum y acreditar relevantes méritos profesionales que le hagan merecedor del puesto, pero al final existe un componente de discrecionalidad que pesa mucho en la decisión final del ministro del Interior de turno.

A la plaza que ha conseguido Cuesta Rodríguez se presentaron ocho inspectores jefes de la Policía. La denominada Comisión de Destinos en el Exterior del Ministerio del Interior valoró de él sus 29 años de servicio con puestos en la lucha contra el terrorismo, Policía Judicial, Extranjería, lucha contra la inmigración clandestina y Seguridad Ciudadana, «por lo que cuenta con una carrera operativa multidisciplinar«.

En Níger existe una «División de Cooperación Internacional» desde la que el agregado de Interior tiene que coordinar los enlaces policiales con otras capitales del África subsahariana. Precisamente, de Cuesta Rodríguez se ha destacado durante el proceso de selección su «capacidad de liderazgo» al haber ocupado puestos de jefe de grupo y de sección, «desempeñando en la actualidad el Jefe de Sección de Fronteras en el aeropuerto de Madrid-Barajas», según se precisa en la nota que elaboró la Secretaría de Estado de Seguridad tras concluir el proceso de selección.

‘Delcygate’

El ministro de Transportes y número dos del PSOE, José Luis Ábalos, no sólo mantuvo el lunes 23 de enero un encuentro en su despacho con el ministro de Turismo venezolano, Félix Plasencia, sino que unas horas antes, en plena madrugada, se reunió con la todopoderosa vicepresidenta ejecutiva de Nicolás MaduroDelcy Rodríguez, en el aeropuerto de Barajas.

El encuentro entre Ábalos y Rodríguez, que fue negado en un principio por el primero al ser preguntado por Vozpópuli, se desarrolló en el interior de la aeronave que llevó a esta última de Caracas a Madrid en una escala que debería haber concluido en Estambul pero que, finalmente, se hizo vía Doha. Este periódico tuvo acceso, en exclusiva, a los detalles del registro de vuelo y a la escala técnica que protagonizó la vicepresidenta venezolana en Barajas a partir de fuentes policiales y de Fomento.

Por estos hechos, el Partido Laócrata interpuso días después, a principios de febrero, una querella en el Tribunal Supremo contra el ministro por un presunto delito de prevaricación. Sin embargo, desde entonces, el caso apenas ha avanzado y lleva meses encallado en el Supremo

Antes de que el caso llegase al Supremo por el aforamiento de Ábalos, el titular del Juzgado de Instrucción número 31 de Madrid, Antonio Serrano-Arnal, unificó en un sólo procedimiento las tres denuncias que tramitaba sobre este asunto por parte de VoxPP y el Partido Laócrata y reclamó a las dos primeras la consignación de 20.000 y 5.000 euros respectivamente para poder ejercer la acusación popular.

El partido liderado por Santiago Abascal lanzó la pasada semana una campaña de crowdfunding en las redes sociales solicitando ayuda para poder pagar la citada fianza de 20.000 euros, con el fin de poder «sentar en el banquillo» al ministro Ábalos y «destapar el caso Delcy Rodríguez». Al final, consiguió el dinero en apenas 24 horas.

Fuente: Antonio Rodriguez – Vozpópuli