Feministas del PSOE, contra la “sopa lésbica” de Montero

Feministas del PSOE, contra la “sopa lésbica” de Montero
La ministra de Igualdad, Irene Montero, en su comparecencia en el Senado de ayer/Foto: Luis Díaz/La Razón

La Alianza Contra el Borrado de las Mujeres considera que se trata de un manual «puramente sexista, orientado a consagrar la existencia de los estereotipos».

Distintas asociaciones que componen la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, y que tiene entre sus miembros a algunos nombres del feminismo histórico del PSOE, exigieron ayer la retirada de la guía «Somos Diversidad» «por consagrar los estereotipos sexistas». El documento del Ministerio de Igualdad está dirigido a los profesionales de la educación, a los que ofrece una serie de actividades para abordar la «diversidad sexual familiar, corporal y de expresión de identidad de género».

«Estamos ante una guía puramente sexista, orientada a consagrar la existencia de los estereotipos y los roles que la cultura tradicional asigna a hombres y mujeres, y que pretende inculcar a los menores la falacia de que la realidad biológica es elegible y que ser hombre o mujer es solo una cuestión de sentimientos», resaltaron desde esta plataforma. «Hacemos un llamamiento a los centros educativos para que no se sirvan de materiales pedagógicos contrarios a la igualdad entre mujeres y hombres», señala la Alianza Contra el Borrado de las Mujeres, para quien la guía «incluye contenidos ideológicos altamente sexistas, que nada tiene que ver con el respeto a la diversidad».

La Alianza ha pedido una reunión urgente con el Ministerio de Educación para abordar «el preocupante alejamiento de los principios y las prácticas de la coeducación», a la vez que ha criticado «la deriva del Ministerio de Igualdad hacia postulados que no pocas veces son contrarios a la igualdad entre hombres y mujeres».

En este sentido, las feministas de la Alianza argumentan que “bajo el pretexto de normalizar la diversidad familiar en la que vive la infancia y la juventud, establece la promoción de un compendio de contenidos destinados a introducir el pensamiento del generismo queer según el cual el sexo biológico no existe”.

El manual -continúan- “pone en peligro el desarrollo de la personalidad de los y las menores, generando confusión en edades claves para su desarrollo personal”.

Por ejemplo, en la guía se propone una actividad consistente en “construir una identidad masculina o femenina utilizando ropas y prótesis (bigotes, pelucas, pintalabios, faldas, corbatas). “Siguiendo al pie de la letra las teorías queers, la guía consolida estereotipos y convierte a hombres y mujeres en una serie de tópicos sexistas expresados en la ropa, el maquillaje, los adornos”, señalan en la Alianza.

Una «caja de herramientas»

El polémico manual incluye 44 actividades divididas en cinco módulos temáticos, y pretende ser una «caja de herramientas» a la que los profesionales de la comunidad educativa pueden recurrir «en busca de recursos y actividades didácticas para elaborar formaciones en diversidad sexual, familiar, corporal, y de expresión e identidad de género». Uno de módulos más llamativos que presenta es el que trata la «Diversidad familiar». En él, se hacen afirmaciones tan llamativas como que «las familias LGBTI+ han contribuido a poner de relieve que la familia no es tanto un sustantivo, sino un adjetivo para describir las relaciones humanas». Más tarde, el documento considera que «las configuraciones familiares, como todas, pueden ser transitorias, ya que los procesos de vinculación familiar nunca están cerrados». En este sentido se pone como ejemplo que «una familia nuclear heterosexual puede devenir LGBTI+ porque alguno de sus miembros modifica su relación con el género o la sexualidad o por tener hijxs que sean LGBTI+».

Entre las actividades propuestas en el módulo dedicado a la familia está «Romper moldes nombrando lo invisible», en el que se parte de cuatro premisas: «Jan tiene dos mamás», «Rita tiene dos mamás y un papá», «Alex tiene tres papás y una mamá» y «Bruna tiene un papá y una mamá».

El módulo 3, que trata sobre «Sexualidades», presenta actividades como «Cuestionario sobre heterosexualidad»; «El armario gay», la «Sopa lésbica», «Representaciones lesbianas», «Debate sobre lesbianismo trans», «Experimentar la visibilidad lesbiana» o «Hacia una epistemología bisexual».

La guía destaca el segundo módulo: «Transformarse para transformar: afectividad, diferencia y diversidad», en el que recomienda centrarse, porque está concebido “para movilizar las emociones, fomentar la sensibilidad de las personas participantes y establecer vínculos de confianza en el grupo”. Aquí hay de nuevo afirmaciones sorprendentes como que «un cuerpo sometido a un estado de ansiedad continuada, debido al miedo al rechazo o la vergüenza, es un cuerpo cerrado al vínculo, al flujo de dar y recibir, es un territorio en conflicto».

Fuente: Ana Abizanda – La Razón