El FMI empeora drásticamente sus previsiones para España y la sitúa en cabeza del hundimiento mundial

El FMI empeora drásticamente sus previsiones para España y la sitúa en cabeza del hundimiento mundial

De las 18 grandes economías incluidas en el estudio, España es la que más cae, empatada con Italia: un espectacular 12,8% que, además, se concentra en la primera mitad del año.

La covid-19 va a hacer que España pierda este año prácticamente todo lo que había ganado en los seis años de expansión desde que salió de la crisis de la eurozona en 2014. Ése es el dictamen de las nuevas previsiones económicas del Fondo Monetario Internacional (FMI) que han sido hechas públicas este miércoles.

Así, España se convierte, de las 18 grandes economías incluidas en el estudio, en la que más cae, empatada con Italia: un espectacular 12,8% que, además, se concentra en la primera mitad del año. Como referencia, entre 2014 y 2019, tras la eurocrisis, el PIB había crecido un 15% aproximadamente. El hundimiento de la actividad que equivaldría a eliminar de un plumazo la industria más importante de España, el turismo, y que afecta también a las cuentas públicas. Así, el déficit del Estado se situará, según el Fondo, en el 13,9% del PIB, sólo por detrás de Japón (14,7%), Sudáfrica (14,8%) y Estados Unidos (23,8%).

La salida, además, va a ser lenta. El Fondo estima un crecimiento del PIB del 6,3% en 2021, lo que significa que la esperada reactivación tras el final del coronavirus sólo va a permitir recuperar el año que viene menos de la mitad de lo que se pierda éste. De hecho, en el cuarto trimestre del año, el Fondo Monetario estima que el PIB será un 11,4% en relación al mismo periodo del año anterior. La reactivación del PIB sólo será del 6,3% el año que viene. Eso significa que el Fondo ha aumentado en 4,8 puntos porcentuales el desplome en 2020 (en abril preveía un desplome del crecimiento del 8%) y sólo ha subido en 2 puntos la previsión de 2021.

Igualmente, el deterioro de las cuentas públicas es 1,9 puntos mayor que el 9,5% previsto hace dos meses. Estas previsiones no incluyen el mercado laboral, pero en abril, cuando eran menos catastróficas, ya vaticinaban un paro en promedio del 20,8%. Para lograr esa cifra, el desempleo debería aumentar en algunos trimestres hasta, posiblemente, el 30%. Ahora, con el empeoramiento de la situación, es de prever que el deterioro sea todavía mayor.

El FMI ya arranca su informe declarando taxativamente que ésta es «una crisis como ninguna otra, con una recuperación incierta». Eso se aplica a todo el mundo. Pero más a España. El hundimiento del PIB tiene pocos parangones históricos en países desarrollados en tiempos de paz. Por poner un ejemplo, en el peor año de la Gran Depresión, 1932 -cuando el presidente estadounidense apuntilló la economía con una subida de impuestos- el PIB de ese país apenas cayó una décima más de lo que va a descender el de España en 2020.

El problema para España es mayor porque muchos de sus socios sufrirán también el desplome de manera extrema. Italia, como se ha mencionado antes, es el único país que cae tanto como España; el segundo es Francia, con un descenso del PIB del 12,5%. La región del mundo que más cae es la Eurozona, seguida, precisamente, de América Latina, con quien España mantiene relaciones económicas y financieras muy significativas. El hundimiento latinoamericano, del 9,1%, se agrava por el hecho de que ésa es la región que va a tener una salida más lenta de la crisis en 2021, con una expansión del 3,7%.

Fuente: Pablo Pardo – El Mundo