Interior ayuda a Otegui a aplacar a sus críticos en las cárceles

Interior ayuda a Otegui a aplacar a sus críticos en las cárceles
Arnaldo Otegui, en un acto en San Sebastián la semana pasada - EFE

La nueva relación de Bildu como aliado del Gobierno le está reportando graciosos frutos. Por primera vez, el Ministerio del Interior ha concedido a sus parlamentarios un permiso general para que visiten a los presos de ETA, en pleno confinamiento. Con la autorización de Instituciones Penitenciarias, la coalición que lidera Arnaldo Otegui comenzó la semana pasada una ronda de entrevistas por las cárceles de toda España con el pretexto de cubrir la soledad de los reos. Los familiares y amigos de los condenados por terrorismo no han podido desplazarse a otras provincias durante el confinamiento, se quejan, por lo que Bildu ordenó a sus decenas de electos (diputados, senadores, parlamentarios del País Vasco y de Navarra, así como punteros) que cubrieran su vacío emocional. Y el Ministerio del Interior accedió. Los parlamentarios vascos viajan por toda España con un pase:el mail de la prisión indicando la cita.

El argumento oficial es que Bildu quiere evaluar las condiciones de los presos en tiempos del coronavirus. Bajo ese pretexto, los grupos nacionalistas en el Congreso y Podemos suscribieron hace un mes un manifiesto pidiendo al Gobierno excarcelar y acercar al País Vasco y a Navarra a los reclusos de ETA, para evitarles el impacto del virus, que ha afectado a sus comunicaciones, igual que al resto de la población reclusa. También lo hizo el director de Derechos Humanos del Gobierno vasco, pero suscitó el rechazo del socio de Iñigo Urkullu, el PSE.

El desafío de «Patxi» Ruiz

Pero detrás de estas visitas autorizadas subyace otra razón política de fondo. Otegui ha encontrado en Interior un aliado inesperado para atajar la crisis de autoridad que le ha generado el desafío del preso Francisco Javier «Patxi» Ruiz, expulsado del colectivo oficial de presos de ETA (EPPK) y que cumple condena en Murcia por el asesinato del concejal de UPN en Pamplona Tomás Caballero.

La huelga de hambre protagonizada por Ruiz durante un mes y medio desató una oleada de ataques en el País Vasco contra las sedes de los partidos y el domicilio de la líder del PSE, Idoia Mendia, y lo que es peor para Otegui, abrió aún más la grieta interna en la «izquierda abertzale». El sector más radicalizado dentro y fuera de las cárceles se ha movilizado y acusa a Otegui y su partido (Sortu) de traición por, entre otras cosas, renunciar a la amnistía. Tampoco comulgan con la estrategia de pasar por el aro de la legalidad, a lo que Otegui nunca se prestó en sus años de prisión.

La AVT no acudirá por primera vez al homenaje anual del Congreso por el trato preferente que otorga el Gobierno a los herederos de Batasuna

Las visitas de estos días están encaminadas a aplacar los ánimos revueltos en las cárceles. A esto hay que añadir que Bildu ha logrado que Instituciones Penitenciarias haya colocado al dirigente histórico de ETA José Javier Arizkuren Ruiz, «Kantauri», en el módulo con «Patxi» Ruiz para someterle a su vigilancia. El preso “rebelde” dejó la huelga de hambre hace una semana.

Los representantes de Bildu recorren estos días las cárceles donde cumplen condena los miembros del llamado Colectivo de Presos (EPPK), no así a los expulsados y miembros de la disidente ATA. Pero la bienvenida a Bildu en las prisiones está siendo desigual. Según informó ayer «La Razón», uno de los pesos pesados de la banda, Francisco Javier García Gaztelu, «Txapote», se negó a recibir a los miembros de Bildu que fueron a verles a la cárcel de Huelva. Al parecer, según ha podido saber ABC, tampoco salió de su celda su novia, Irantzu Gallastegui.

En los últimos meses son varios los presos de ETA que han accedido a beneficios. O bien se les ha trasladado de cárceles, incluso acercándoles al País Vasco o a Navarra. O directamente han accedido a un tercer grado tras haber cumplido los requisitos:se supone que muestran algún tipo de arrepentimiento por el daño causado y en los últimos tiempos accedido a trabajos en las cárceles o asistido al psicólogo.

Las víctimas se plantan

Precisamente la AVT anunció el lunes que no asistirá por primera vez al homenaje que el Congreso de los Diputados organiza el 27 de junio, Día de las Víctimas del Terrorismo, debido al «protagonismo político y reconocimiento» que el Gobierno de Sánchez da «a los herederos del brazo político de ETA» y tras los últimos acercamientos de presos a cárceles próximas al País Vasco. En su lugar, la AVT se concentrará a mediodía frente a la Cámara Baja para leer un manifiesto.

Fuente: Itziar Reyero – ABC

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