España destruyó 200.000 empleos a un ritmo diez veces superior a la UE

España destruyó 200.000 empleos a un ritmo diez veces superior a la UE

Con la reforma laboral y el paraguas de los ERTE para retener empleados, nuestro país sufre un terremoto laboral:pierde cinco veces más ocupados que Francia y tres que Italia

Con caídas del PIB idénticas e incluso inferiores que países de nuestro entorno, España destruye más puestos de trabajo y mantiene tasas de desempleo muy superiores. La literatura económica refleja que históricamente siempre ha sido así y la estadística europea del primer trimestre lo corrobora, en un demoledor trabajo que sitúa a España a la cabeza de la destrucción de trabajo en el primer trimestre. 200.000 puestos de trabajo se quedaron en el camino.

Pero la situación que dibuja Eurostat es ahora mucho más delicada, si se tienen en cuenta que de los tres meses analizados nuestro país solo estuvo parado quince días (segunda mitad de marzo) por decisión del Gobierno para luchar contra la pandemia. Y en ese periodo puso en marcha medidas laborales sin precedentes para preservar la ocupación, como prohibir los despidos objetivos que estuvieran causados por el coronavirus, y ERTE como fórmula para que las empresas sostuvieran los empleos. Y teniendo en cuenta, además, que las empresas tienen poderosas armas de flexibilidad laboral para esquivar los despidos, las incluidas en la reforma laboral de 2012 que el Gobierno ha pactado con Bildu derogar de forma «íntegra». ¿Qué hubiera ocurrido si España no contara con la reforma laboral, aquella que también aligeró las regulaciones temporales de empleo?

El impacto de las medidas de contención de la pandemia sobre la economía provocó la mayor contracción trimestral de la actividad de la Eurozona en toda la serie histórica. Desde el 1995, año en el que Eurostat comenzó a registrar este dato macroeconómico, no se había producido un desplome tan significativo del PIB, un 3,8% en el primer trimestre, un porcentaje que en el conjunto de la UE fue levemente inferior, del 3,5%. Aunque la estadística europea no ha ofrecido en esta primera estimación datos desagregados por países, algunas de las principales economías de la zona euro, como es el caso de Francia o la propia España, sí avanzaron retrocesos históricos de sus respectivos PIB, con un desplome del 5,8% en el caso del país galo, del 4,7% en Italia y del 5,2% en el de España, Todos por encima del promedio de la zona euro.

Pues bien, con estos datos sobre la mesa, y con una menor contracción del crecimiento económico que, por ejemplo, en Francia o Italia, la destrucción de empleo fue mucho mayor en España. La caída del número de ocupados entre enero y marzo de 2020 fue del 1% en comparación con las cifras de octubre y diciembre de 2019, según la oficina estadística europea, un ritmo cinco veces superior al del conjunto de la Eurozona (-0,2%) y diez veces más elevado que el de la media de la Unión Europea (-0,1%). España ha pasado de tener un crecimiento del empleo del 0,8% en el último trimestre de 2019, por encima de la media de la UE (0,3%) a sufrir un descalabro en su mercado laboral.

El siguiente país, con datos provisionales de Eurostat, que más empleo destruyó en el primer trimestre fue Bulgaria, un 0,9%. En Italia, que inició antes el confinamiento la caída fue únicamente del 0,3%. En Grecia, el retroceso del empleo fue del 0,1%; en Francia, del 0,2%, en Hungría del 0,3% o en Austria del 0,2%. La destrucción de empleo en el vecino Portugal fue del 0,5%, en Rumanía del 0,1% y en Eslovaquia y en Suecia también del 0,5%. Estonia tuvo una caída de empleo del 0,3%. La locomotora europea, Alemania, tuvo un estancamiento de su mercado laboral, pero no destruyó empleo en el conjunto del primer trimestre de 2020. Se quedó en el 0,0%. Fuera de la UE, los datos de Eurostat reflejan que Reino Unido siguió creando empleo en el primer trimestre (un 0,6%), Noruega estuvo estancada (0,0%) y Suiza tuvo una creación de puestos de trabajo del 0,4% con respecto al trimestre precedente.

Contra la derogación

Pese a que la flexibilidad del mercado laboral español aún está lejos de la que existe en otros países europeos, la caída del empleo en un 1% en España en el primer trimestre del año con un desplome del PIB del 5,2%, son evoluciones que, pese a todo, mejoran las que tradicionalmente registra nuestro país. El antecedente más inmediato lo tenemos en la crisis de 2008: en el primer trimestre de 2009 el PIB se desplomó un 2,6% mientras que el número de ocupados se redujo un 6,4%, más del doble. El supervisor calculaba que antes España destruía 2,7 puntos de empleo aún si el PIB «solo» se contraía ligeramente por debajo del 0%.

«Con la reforma laboral, la brecha con el resto de países europeos existe pero es bastante menor», considera el responsable de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech. El Banco de España calcula que si entre 1995 y 2008 el umbral para crear empleo era crecer por encima del 1,2% entre 2014 y 2019 se redujo al 0,8% por la flexibilidad que introdujo la reforma laboral. Un efecto que también se produce en fases recesivas y que se está viendo con el uso intensivo de los ERTE, que facilitó la reforma laboral y permite que el empleo no caiga con tanta fuerza cuando la economía se contrae.

Pese a ello, la elevada temporalidad -España es líder en trabajadores eventuales, con una tasa del 21,9%- se esconde tras la mayor destrucción de puestos de trabajo. «El modelo productivo explica una mínima parte de esta brecha, es por la distancia que hay entre los costes de los trabajadores fijos y los temporales», detalla la economista de Funcas, María Jesús Fernández. «Derogar la reforma laboral no iría en la buena dirección», concluye Doménech.

Fuente: Javier Tahiri/Susana Alcelay – ABC

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