Podemos prepara una ofensiva contra Felipe González para evitar injerencias en el Gobierno

Podemos prepara una ofensiva contra Felipe González para evitar injerencias en el Gobierno
Pablo Iglesias -foto EFE-

Los morados creen que detrás de los cambios en Prisa se encuentra el expresidente y erigen una barrera para evitar que Sánchez plantee cambios estructurales en el Ejecutivo. La contraofensiva se realizará en el Congreso y en la prensa y algunos en Podemos apuntan a las propiedades del expresidente.

El pasado 21 de mayo Podemos supo que algo estaba pasando. Un editorial de El País titulado ‘A la intemperie’ activó las alarmas. El artículo planteaba como única opción para la supervivencia de Sánchez la salida del Ejecutivo del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. Los indicios de los morados apuntaban a Felipe González y a otros pesos pesados de la Transición del 78, que aspiran a tumbar la coalición y promover un Gobierno monocolor del PSOE. Ahora, con el sector empresarial en ebullición y las peores previsiones económicas, la cúpula del partido se prepara para activar una contraofensiva.

Podemos está convencido de que el sistema mediático en España no le favorece. Con los cambios en el Grupo Prisa, que achacan a la vuelta de Juan Luis Cebrián a la primera línea, ven reducido su respaldo al nivel de un puñado de digitales. En la televisión reconocen el apoyo de La Sexta, pero son conscientes de su volatilidad. Y ahora atacan a RTVE, tras el cambio de dirección, que consideran muy dependiente de Sánchez y, por lo tanto, sujeta a giros políticos de Moncloa.  

En definitiva, en Podemos se han activado las alarmas de una “restauración del bipartidismo” que se aproveche de la crisis del coronavirus y les arrase. Así que la contraofensiva morada pasará por iniciativas parlamentarias y ataques en los medios al expresidente socialista.

Las fuentes consultadas no desvelan los detalles de una operación todavía en construcción, pero no se descarta que se buscará el apoyo de los independentistas vascos y catalanes (ya se ha registrado convergencia en la comisión sobre el Rey emérito). Y, sobre todo, en mantener viva la estrategia de la tensión para evitar todo tipo de acercamiento del PSOE con el PP, tal y como ya desveló este diario. Los populares ya afirman que su mano «están tendida» para llegar a pactos de Estado. 

Juan Luis Cebrián y Felipe González.
 
Juan Luis Cebrián y Felipe González. EFE

Propiedades y familiares

Miembros de Podemos se alegraron el pasado martes del intento de Bildu de registrar una comisión parlamentaria sobre los GAL para que acudiera González. El PSOE erigió un muro de contención, pero, según Podemos, la influencia de González entre los socialistas no es la de antaño, y quedan márgenes para seguir manteniendo aislado al socialista. “Sánchez es Sánchez porque cortó todos los puentes con el pasado. Todo lo contrario que hace Pablo Casado”, reflexionan.

Algunos dirigentes de Podemos consideran que González es menos fuerte de lo que se cree. Y que sus acciones dirigidas a tumbar el Ejecutivo son, en realidad, movimientos “defensivos” para evitar caer en el “desmontaje” de Juan Carlos I, también impulsado por Podemos.

En este sentido es plausible pensar que la maniobra de Podemos se fundamente más en la amenaza que en la intención de desarmar definitivamente a González. Pero en el partido morado circulan algunos detalles que apuntan a las “propiedades” del socialista y a “desvelar hasta el fondo su pasado y el presente de algunos de sus familiares”.

Su Majestad Pedro Sánchez
 
Su Majestad Pedro Sánchez

Septiembre y octubre

La contraofensiva de Podemos será como cruzar el río Rubicón. Fuentes del Ejecutivo repiten una y otra vez que el momento clave del Ejecutivo será septiembre u octubre, con la entrada de Ciudadanos como nuevo socio y la sustitución de ERC.

El peso político de Podemos se reduciría, pero Iglesias insistirá para permanecer en el Consejo de Ministros. De esto ni se debate en el círculo de Iglesias, aunque en la oposición algunos dudan de que pueda pasar por el aro de las medidas impopulares impuestas por Bruselas, y también algunos socialistas se preguntan: “¿Querrá Iglesias seguir en un Gobierno que adopte medidas impopulares?”.

En Podemos creen que el partido ha entrado en un sustancial giro moderado del que ya no se puede salir. La ecuación es sencilla: “Permanencia en el Gobierno equivale a resistencia”. Es por ello que a Iglesias no le queda otro remedio que aclarar quiénes son de verdad sus enemigos. E ir a por ellos. González ya está en su lista; el rey emérito Juan Carlos I, también, y pronto lo estarán miembros de Prisa. Y con la posibilidad cada día más real de incluir a la Monarquía en esta ofensiva. 

“Pablo necesita a un enemigo que le ataca”, recuerdan personas que estuvieron vinculadas al partido morado desde los días fundacionales. La campaña electoral construida sobre las «cloacas del Estado» es ejemplo de ello. La última pieza de la estrategia pablista será explicar a Sánchez que, pase lo que pase, será mejor mantener vivo el vínculo con ERC. Sectores del PSOE siguen prefiriendo los republicanos a Ciudadanos. Aunque la sensación que se empieza a percibir es que los llamados poderes fácticos están moviendo ficha. Y que después del verano llegará un otoño muy caliente.

Fuente: Luca Costantini – Vozpópuli

Comparte esta página: