Hillary Clinton bajo investigación judicial, lo que calla la prensa

Hillary Clinton bajo investigación judicial, lo que calla la prensa
Bajo investigación judicial, lo que calla la prensa sobre Hillary Clinton (Archivo)
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Clinton perdió su última apelación y tendrá que testificar ante un tribunal por ocultar información.

Hillary Clinton tuvo una audiencia judicial en su contra, en silencio total, mientras las calles se colmaron de manifestaciones y saqueos avivados por el verso imperante que en EEUU existe persecución racial por parte de la policía —y los medios masivos y redes sociales hicieron eco. Pero de la excandidata presidencial del Partido Demócrata se ha hablado muy poco.

Clinton perdió su última apelación y tendrá que testificar ante un tribunal en septiembre de este año, solo dos meses antes de las elecciones presidenciales. «Es hora de escuchar directamente a la (ex) Secretaria (de Estado) Clinton», declaró el juez Royce Lamberth en su orden emitida en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Washington, DC.

El gran beneficiario del silencio mediático sobre el caso es el Partido Demócrata. Pues en la audiencia se expusieron testimonios sobre presuntos actos de abuso de poder y corrupción de la administración del expresidente Obama, durante la cual Hillary Clinton fue secretaria de Estado.

Debido a la pandemia del coronavirus, la audiencia contra Clinton fue vía telefónica y tomó el triple de lo esperado (una hora y media). Dentro de las múltiples contradicciones de este tiempo está el hecho que las personas sanas e inocentes no pueden salir de sus casas, pero las calles están tomadas por manifestantes, vándalos y saqueadores mientras los acusados de crímenes federales tienen la comodidad de asistir ante audiencias de forma virtual.

No hubo cobertura mediática y la información del caso es escasa. Pero se sabe que el 2 de junio el equipo legal de Clinton la tuvo que defender ante la justicia por una demanda en su contra por su rol como secretaria de Estado (bajo Obama) en el ataque contra dos instalaciones de EE.UU. en Benghazi, Libia, donde murieron ciudadanos americanos.

La mujer que fue la candidata del Partido Demócrata frente a Trump en las elecciones del 2016 enfrenta esta demanda desde el 2014, cuando fue presentada por Judicial Watch, un grupo conservador que litiga sobre corrupción pública y asuntos relacionados contra el Departamento de Estado de EE. UU.

«Este ya no es el Departamento de Estado del Secretario Clinton, es el Departamento de Estado de Trump», aseveró la juez a cargo

Según reporta The National Law Journal, el martes 2 de junio, la abogada de Judicial Watch, Ramona Cotca, le dijo al tribunal que el grupo tenía preguntas pendientes sobre el manejo de los correos electrónicos por parte de Clinton. Uno de los temas que más sospecha ha generado respecto a Clinton es el uso de su correo personal y un servidor privado para temas de índole estatal.

«¿Por qué es que cuatro años después de que el FBI cerró su investigación todavía hay correos electrónicos adicionales de Clinton que se están procesando? ¿Por qué no fueron buscados, localizados y procesados antes?”, exclamó la abogada.

«El Departamento de Estado ahora tiene todos los incentivos para llegar al fondo de esto si tiene alguna pregunta, si ese es el caso», respondió la juez Cornelia Pillard. «Este ya no es el Departamento de Estado del Secretario Clinton, es el Departamento de Estado de Trump».

Obstrucción, mentiras y deshonra: el legado de Hillary en Benghazi

 

La experta en Medio Oriente y África del Norte, Stephanie M. Jason, quien era amiga de Chris Stevens, el embajador de EE.UU. asesinado en Libia por presunta negligencia de Clinton describe —en una columna de The Hill — que las transcripciones y correos electrónicos de esta reunión se leen como un cuento romano de traición. Jason estuvo junto al embajador en la capital Libia (Trípoli) dos meses antes de su asesinato en Benghazi y había pasado mucho tiempo en Libia desde 2004, con lo cual conoce el terreno, los tiempos de respuesta y por tanto el impacto del exceso de burocracia que produjo la fatalmente lenta respuesta de Clinton.

Por eso llama al legado de Hillary en Benghazi uno de obstrucción, mentiras y deshonra:

El informe del Comité Selecto proporciona la primera evidencia de que Hillary obstruyó una orden directa del Comandante en Jefe durante la reunión de delegados a las 7:30 pm. La demora en el lanzamiento de una misión de rescate no se debió a la «tiranía del tiempo y la distancia». Más bien, fue por la falta de liderazgo de la Secretaria de Estado Clinton, incluso después de recibir la noticia, alrededor de las 3 a.m., hora de Benghazi, que el Embajador Stevens está muerto.

Asegura Jason que «a pesar de la retórica de los demócratas y sus esfuerzos por descarrilar la verdad», el informe del Comité Selecto muestra cómo una orden directa del Comandante en Jefe fue obstruida por la Secretaria de Estado Hillary Clinton

Un estadounidense estaba muerto, nuestro embajador había desaparecido y docenas más estaban bajo ataque y en grave peligro de ser masacrados. Sin embargo, como la alta funcionaria que participó en la reunión, la aparente primera preocupación de Hillary fue el impacto diplomático que una misión de rescate podría tener con el gobierno libio, y su «Departamento de Estado enfatizó que cualquier despliegue de las fuerzas estadounidenses en Libia necesita la aprobación del Gobierno de Libia.

El partido demócrata se beneficia del silencio mediático para tapar su corrupción y el racismo de su candidato presidencial

El caso no solo expone a Hillary Clinton sino a todo el Partido Demócrata. En vista que es año electoral, las consecuencias de un juicio político podrían ser devastadoras para el partido opositor que ya perdió contra Donald Trump en el 2016.

La falta de cobertura de los medios de este tema muestran su complicidad, tal como en el 2016, para la derrota de Trump. Ahora impulsado por disturbios que reciben financiamiento demócrata.

Al menos 13 miembros del personal de la campaña del candidato presidencial demócrata Joe Biden publicaron en Twitter que hicieron donaciones al Fondo de Libertad de Minnesota, para pagar las fianzas de los detenidos por participar en disturbios en Minneapolis, ciudad donde surgieron los disturbios.

Solo un día antes de la muerte de George Floyd, que desató las protestas masivas luego de que apareció en video un policía asfixiándolo con su rodilla, Biden le dijo al entrevistador Charlemagne: «Si tienes un problema para saber si estás conmigo o con Trump, entonces no eres negro», cuando este se atrevió a decir que quería hacerle más preguntas.

 

El candidato demócrata dejó en claro cómo la naturaleza colectivista de la izquierda exige lealtad grupal por encima del criterio individual. Como tal, anula la libertad de expresión manifestando que su líder ni siquiera puede ser cuestionado y en caso de hacerlo la persona pierde su pertenencia a su grupo racial.

Su muestra de racismo flagrante quedó en el olvido con las protestas que están destrozando al país, en particular a la comunidad negra y migrante, pero el registro audiovisual todavía existe, al igual que las leyes que él creó y tanto daño le han hecho a la comunidad negra en EE. UU.

De la misma manera que la audiencia de Hillary Clinton se tapó por completo.

Fuente: Mamela Fiallo Flor – PanAm Post

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