Marlaska y su cobardía: Olona desvela el episodio en Bilbao por el que llama «traidor» a Marlaska

Marlaska y su cobardía: Olona desvela el episodio en Bilbao por el que llama «traidor» a Marlaska
Marlaska escucha a Olona en el Congreso. EP
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La diputada de Vox apunta a la instrucción que realizó Marlaska sobre la agresión a unos erztainas durante una manifestación convocada por Herri Batasuna en 1997.

El martes por la noche, Macarena Olona, diputada de Vox, aseguró que conocía la «verdadera razón» del cese del coronel de la Guardia Civil Pérez de los Cobos. Esa «verdad», dijo en su cuenta de Twitter, la revelaría en el Pleno del Congreso del miércoles. En el hemiciclo Olona no aclaró sus acusaciones, pero lanzó otra pista: muchas de las decisiones tomadas por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, sobre el Instituto Armado se explican por el «odio» que siente hacía este cuerpo tras un episodio ocurrido 20 años atrás en su época como juez en Bilbao. Este sábado, la diputada ha desvelado el episodio por el que le acusa de «traición» y «cobardía».

«Le digo que aflore la verdad y diga a su presidente, al PSOE y a todos los presentes en esta Cámara qué ocurrió hace 20 años en Bilbao, cómo tuvieron que recordarle que la lucha contra ETA no es compatible con la cobardía y qué dejó de hacer como magistrado para evitar que determinada información saliese a la luz pública», expuso la diputada. Marlaska retó a Olona y la pidió suficiente valentía para desvelar ese supuesto episodio que marcó un antes y un después en su relación con la Guardia Civil.

Con tres días de retraso, la política de Vox ha rescatado en su red social el antiguo capítulo de «traición» de Marlaska. Los hechos se recogen en la edición del 17 de septiembre de 1997 del diario ABC. El titular de la información: ‘Un juez de Bilbao acusa a un ertzaina y exculpa a sus agresores proetarras’. Marlaska fue el juez instructor de la causa por los hechos acontecidos durante una manifestación en Bilbao convocada por Herri Batasuna el 15 de febrero de ese año para protestar por el encarcelamiento de su mesa nacional.

 

La tensión en esa marcha creció tras un primer ataque a un furgón de la policía vasca. Los agentes pidieron ayuda y, poco después, llegaron otras dos unidades con quince ertzainas. Los policías se bajaron de la furgoneta para auxiliar a sus compañeros. Pero durante la refriega perdieron sus equipos antidisturbios y uno de los ertzainas disparó varias veces al aire como último recurso. Quince agentes resultaron heridos y otros dos civiles recibieron impactos de bala.

En un auto judicial, Marlaska reconoció que algunos participantes de la manifestación cometieron delitos y los calificó de «entes ajenos a toda razón humana y propios de los estadios más primitivos». Además consideró que no podía concretarse suficientemente quienes eran los atacantes, pese a que en una diligencia previa sí que se identificó a algunos implicados, según recoge el artículo de ABC.

La sorpresa estalló porque el juez, pese a esa calificación, estimó que no existían indicios para imputarles ningún delito. A ello hay que añadirle el estupor que provocó en la Ertzaintza que Marlaska acusara al agente que disparó al aire durante los altercados. Paulino Baena, de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) criticó entonces en declaraciones a Efe que el auto de Marlaska estaba «viciado por el miedo». «Hasta que no se supere ese miedo no podremos prosperar en la lucha contra ETA», añadió.

En mayo de 1998, la Audiencia Provincial de Bilbao consideró que el ertzaina actuó de manera proporcionada, cumpliendo con su beber y ante una necesidad «urgente y grave», según informó El País. «Hace 20 años fue necesario recordar a Marlaska que la lucha contra ETA era incompatible con la cobardía. Entonces y hoy traicionó a las fuerzas de seguridad del Estado. En aquel momento fue la Audiencia Provincial quien revocó la imputación del agente linchado. Hoy la traición exige su dimisión», ha escrito Olona.

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