Inditex y el coste patriótico: más de 300M entre salarios, donaciones y logística

Inditex y el coste patriótico: más de 300M entre salarios, donaciones y logística
Llegada a Zaragoza de un millón de mascarillas y material sanitario donados por Inditex.
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El gigante gallego habría podido ahorrarse entre 150 y 200 millones si se hubiera acogido al ERTE. Además, ha sostenido el corredor desde China para traer material con el que combatir el covid-19.

Inditex presentó ayer unas pérdidas tan históricas como extraordinario es el momento que vive el planeta por la crisis del covid-19, una pandemia que ha obligado a la compañía a cerrar más del 90% de las 7.412 tiendas que tiene repartidas por todo el mundo, lo que ha golpeado con dureza sus cuentas.

Sin embargo, las pérdidas de 409 millones de euros que ha arrojado la compañía al cierre de su primer trimestre (periodo que en el caso del grupo gallego abarca desde el 1 de febrero hasta el 30 de abril) responden a factores que van más allá de la clausura de los establecimientos y que enlazan directamente con la decisión de la compañía de ponerse al servicio del país para combatir el coronavirus.

Este mensaje, que trasladó el propio Pablo Isla el pasado 19 de marzo, cuando acababa de decretarse el estado de alarma, tiene tres pilares que impactan directamente en la cuenta de resultados. En primer lugar, la decisión de Inditex de mantener el empleo y renunciar a acogerse a un ERTE por causa de fuerza mayor que, con la ley en la mano, podría hacer; segundo, la puesta a disposición del Estado de toda su logística, con el papel clave que ha jugado su corredor aéreo con China, y en tercer lugar, las donaciones que directamente ha realizado el grupo.

Inditex ha donado 25 millones para la compra de material con el que combatir la pandemia, única cifra que la empresa ha querido desvelar en relación con el esfuerzo financiero realizado para ello. En cambio, el impacto de renunciar al ERTE y los costes logísticos y de transporte que ha asumido voluntariamente no aparecen recogidos en las cuentas, ni la empresa ha querido detallarlos ni dar cifras.

Sin embargo, tomando como referencia ejercicios anteriores, sí es posible realizar una aproximación que, con todas las cautelas y como ejercicio teórico, llevaría por encima de los 300 millones el ‘esfuerzo patriótico’ que ha hecho el grupo nacido en Arteixo y que es el responsable de estas pérdidas históricas.

Vista de un establecimiento del Grupo Inditex.
Vista de un establecimiento del Grupo Inditex.

Al cierre del pasado ejercicio, concluido el 31 de enero, los gastos de personal del grupo ascendían a 4.430 millones, cifra que un año antes era de 4.136 millones. Esta referencia, y la revisión de las cuentas de los diferentes periodos del año pasado, permite estimar una media de 1.107 millones en gastos de personal trimestrales, o 370 millones mensuales.

De esta cifra, en torno a un tercio podría imputarse a España, ya que nuestro país representa el 28% de la plantilla total, lo que arroja unos 332 millones de euros en todo el trimestre. Como el estado de alarma se decretó el 14 de marzo, la compañía podría haberse acogido al ERTE durante mes y medio, lo que sitúa cerca de 170 millones el ahorro de gastos de personal al que ha renunciado en apoyo de las arcas públicas.

Esta cifra tiene matices, ya que, por una parte, los gastos de personal en España son superiores a los de muchos otros rincones del planeta, lo que distorsionaría el resultado al alza; pero también es cierto que en nuestro país se ubica el grueso de la plantilla que se dedica a actividades logísticas y servicios centrales, que habrían quedado fuera del ERTE por causa de fuerza mayor, con lo que parece plausible hablar de una horquilla de entre 150 y 200 millones de euros.

Para intentar estimar el gasto en logística que ha asumido Inditex, pueden tomarse como referencia las tres grandes partidas que componen los gastos de explotación de la compañía: personal, que suele representar en torno al 44% del total; arrendamientos operativos, en torno al 25%, y el epígrafe ‘otros gastos operativos’, donde el grupo de moda recoge, según detalla en memorias pasadas, “los gastos relacionados con las operaciones en tienda, logísticas, y generales, tales como electricidad, comisiones por el cobro con tarjetas de crédito y débito, viajes, gastos de decoración, comunicaciones y servicios profesionales de cualquier naturaleza”.

Vista de una tienda de Zara en Madrid.
Vista de una tienda de Zara en Madrid.

De este amplio abanico, muchos gastos han llevado su cuenta a cero, por el cierre de las tiendas, pero las operaciones logísticas han seguido activas por dos razones: la venta ‘online’, que en abril se disparó un 95% y un 50% en el trimestre, y el corredor sanitario sostenido por el grupo para traer material desde China con el que combatir la pandemia en los peores momentos, cuando hasta los hospitales carecían de los equipos de protección más básicos.

Inditex cifra en 1.448 millones los gastos de explotación en el primer trimestre. El tercio que suele corresponder a ‘otros’ ascendería a unos 434 millones, y dentro de esta cifra estaría recogido el esfuerzo logístico. No obstante, la compañía ha conseguido recortar todos los gastos operativos un 21%, frente a los 1.842 millones del mismo periodo de 2019, ajuste que se ha repartido entre personal, rebajas en alquileres, consumos…

Aunque Inditex no ha detallado a qué partidas corresponde este ajuste, sí ha querido destacar que en marzo frenó la compra de mercancías con el objetivo de reducir los costes de aprovisionamiento ante el previsible desplome de las ventas, como terminó ocurriendo con la clausura de las tiendas en la mayoría de sus mercados, una medida que, como destacan los analistas de Banco Sabadell, “les ha llevado a cerrar el trimestre con unos niveles de inventario saludables”.

A partir de abril, empezó a dar salida a la mercancía que había quedado colgada en las tiendas vía venta ‘online’, lo que sumado al corredor sanitario permite estimar un importante peso de las operaciones logísticas en el epígrafe de otros gastos, y dentro de estos se englobaría la filantrópica del corredor con China. De estas operaciones, Inditex solo ha querido desvelar que en este primer trimestre ha transportado desde China 120 millones de unidades de equipamiento médico y sanitario, esfuerzo que, cruzado con el desglose de los gastos de explotación, permitiría cifrar en más de 100 millones, e incluso podría acercarse a 150 millones, la cifra correspondiente al mes y medio del estado de alarma que recogen estos resultados.

Sacrificar el beneficio

Solamente con los 150-200 millones de gastos de personal que ha afrontado el grupo en vez de acogerse al ERTE, más los 25 millones de euros en donaciones, el ebitda se habría situado por encima de los 700 millones de euros, frente a los 484 que ha tenido, y habría podido esquivar las pérdidas. Si estimamos en 150 millones los costes logísticos, la cifra de beneficio bruto operativo se iría por encima de los 850 millones, un 49% menos que en el mismo periodo del pasado ejercicio, caída más en línea con el recorte de ventas, que ha sido del 44,3%.

Antes de llegar a la última línea de la cuenta de resultados, hay que tener en cuenta otro elemento extraordinario, que son los 308 millones de provisiones que ha querido hacer ya el grupo, para anticipar el esfuerzo que supondrá acelerar su plan de transformación de tiendas, con el cierre de entre 1.000 y 1.200 pequeños establecimientos, sin el cual, los números rojos del periodo se habrían reducido a 175 millones.

Inditex ha aprovechado las pérdidas para hacer una provisión de 308 millones y anticipar el cierre de hasta 1.200 tiendas en los próximos dos años

Es práctica habitual entre las empresas aprovechar un periodo negativo para realizar este tipo de saneamientos, anticipando unas provisiones que podrían haber contabilizado de manera diferente, sobre todo, si su estrategia hubiera ido dirigida a intentar salvar el beneficio, algo que habría sido factible solo con el ERTE y sin este extraordinario. Pero la prioridad del grupo no ha estado en la foto fija de los resultados de este primer trimestre, sino en aprovechar su posición de liderazgo para combatir la pandemia y prepararse para la nueva normalidad.

Para afrontar todo este esfuerzo, Inditex ha tirado de caja y ha mermado su liquidez en 908 millones de euros. A pesar de ello, el grupo sigue arrojando una posición financiera neta de 5.752 millones (de esta cifra, 3.401 millones son caja y equivalentes), solidez que también ha empleado en apoyo de sus proveedores, tanto dentro como fuera de España, a quienes el freno en las compras del grupo gallego, unido a la crisis desatada por el covid-19, podría haber abocado a una muy compleja situación.

Además de sostener el empleo sin ERTE y poner al servicio del Estado su logística, el grupo ha respaldado a proveedores no renegociando precios

El grupo ya dijo en marzo que no iba a renegociar precios ni a cancelar pedidos que estuviesen en producción, lo que ha servido de colchón de numerosos proveedores, a los que en algunos casos ha agilizado también los pagos, según afirman fuentes conocedoras. Una suma de factores que ha recortado de 6.306 a 3.877 millones de euros las deudas con acreedores corrientes.

Un buen resumen del esfuerzo hecho por Inditex podría ser la siguiente reflexión de la gestora Magallanes: “Destacamos la flexibilidad de costes operativos, reduciéndolos en más de un 20% y sin haber hecho ERTE, algo que tiene mucho mérito. Aquí se ve cómo la estrategia de los últimos trimestres de ir cerrando espacio físico no tan rentable junto con términos de alquiler bien negociados ha demostrado ser una estrategia ganadora. Han sido capaces de ajustar la producción de forma rapidísima y muy eficiente, protegiendo el margen bruto y sin ampliar inventario, que de hecho se ha reducido. Pocas empresas o ninguna del sector pensamos que hayan podido hacer esto”.

Fuente: Ruth Ugalde – El Confidencial

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