Revuelta interna en el INE por postergar el registro de las muertes por Covid-19

Revuelta interna en el INE por postergar el registro de las muertes por Covid-19
Los estadísticos del INE han reprochado a su presidente, Juan Manuel Rodríguez Poo, la pasividad del organismo en la crisis de la Covid-19 / INE
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-Califican la decisión de «difícilmente comprensible»-

 

El cuerpo superior de estadísticos reprocha por carta al presidente del instituto su pasividad en un asunto «de indudable interés para la sociedad».

El cuerpo superior de estadísticos del Estado – la escala de profesionales de alto nivel que se ocupa de la configuración técnica de las estadísticas públicas – ha terminado por estallar ante lo que califican como un comportamiento pasivo del INE en la mayor crisis sanitaria y social a la que se ha enfrentado España en más de un siglo. La gota que ha colmado el vaso de su paciencia ha sido la decisión de la Presidencia del instituto estadístico, adelantada por La Información, de suspender en plena pandemia la recopilación de los llamados ‘boletines estadísticos de defunción’, un impreso que se cumplimenta en los registros civiles, en los centros sanitarios o en las funerarias, que registra la información personal básica de todos los fallecidos en territorio español, incluida la causa del fallecimiento, y que habría permitido al INE ofrecer una referencia estadística bastante precisa de las defunciones causadas por la Covid-19 en España.

En una carta dirigida al presidente del INE, Juan Manuel Rodríguez Poo, por el presidente de la asociación que representa a los miembros de este cuerpo profesional (AESE), a la que ha tenido acceso La Información, el colectivo censura la «falta de proactividad» de la Dirección del INE en esta crisis en un asunto «de indudable interés y preocupación para la sociedad española» y la pone en contraste con el protagonismo que los institutos estadísticos de otros países entre los que cita a Francia, Gran Bretaña, Italia y Alemania han tenido a la hora de reflejar las devastadores consecuencias del coronavirus sobre sus sociedades.

La misiva de los estadísticos del Estado califica de «difícilmente comprensible» que la Dirección del INE no haya incluido la Estadística de Defunciones entre las tareas prioritarias a realizar por el instituto estadístico en este contexto – un rango que sí ha reconocido por ejemplo a las estadísticas de coyuntura económica – y que incluso haya instado de manera expresa a las delegaciones provinciales a no realizar ninguna clase de trabajo presencial  este fin – sí se permitió para estadísticas de coyuntura -, a pesar de que éste es esencial para el registro y escaneo de los boletines estadísticos de defunción, impidiendo así «toda posibilidad de explotar mínimamente esta estadística».

Los estadísticos entienden que pese a las probables dificultades que hubiera generado el retraso en los envíos de los boletines de defunción por parte de los registros civiles esa información sí podría haber sido objeto de tratamiento y que, en el peor de los casos, al menos se podría haber utilizado la información transmitida por la base de datos electrónica del Registro Civil – que no especifica la causa de la muerte – para al menos haber publicado desde el INE una estadística que pusiera en comparación las defunciones en 2020 con las registradas en el año anterior y permitiera publicar una serie de datos con la periodicidad adecuada. La carta del presidente de AESE recuerda que esto ya se hizo en 2003 cuando España sufrió una durísima ola de calor.

«El INE debería haber asumido, como le corresponde, el liderazgo en este asunto», le espeta el presidente del colectivo de estadísticos al presidente del INE, al que afea haberse situado en segundo plano por la existencia de otro referente estadístico sobre datos de defunciones como el Sistema de Movimiento de Mortalidad del Instituto de Salud Carlos III, cuyos datos el INE sí se ha ocupado en difundir, creando hasta un espacio específico en su página web, pese a no contribuir a su elaboración.

Desde el INE se asegura que la estadística de defunciones sí es prioritaria para el organismo y que se va a hacer lo posible por cumplir los plazos establecidos en el calendario estadístico para su publicación o incluso adelantarlos todo lo que se puede. Según ese calendario, el avance de la estadística de defunciones de 2020 se publicaría en diciembre y la que incluye las defunciones por causa de la muerte, en diciembre de 2021, es decir, dentro de un año y medio. Fuentes próximas al INE aseguran, sin embargo, que el organismo ante el clima creado ha comenzado a trabajar en la posible publicación de algún avance urgente de la estadística general de movimientos de población – al parecer, sin especificar causas de muerte – que incluso podría difundirse antes del verano. 

La carta de los estadísticos solicita en este sentido que se reactive lo antes posible la recopilación de información para esta encuesta. No sólo por la importancia de los datos que ofrece en un contexto como el actual en el que el baile de cifras sobre las defunciones debidas al efecto de la Covid-19 se ha convertido en un tema de preocupación social, sino también por las distorsiones que está generando a otros niveles, como la imposibilidad de que los ayuntamientos actualicen sus padrones municipales por la falta de comunicación de la información sobre defunciones y nacimiento por parte del INE.

Fuente: Bruno Pérez – La Información

 

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