Alarma en Podemos: sondeos internos auguran un batacazo de un tercio de sus escaños

Alarma en Podemos: sondeos internos auguran un batacazo de un tercio de sus escaños
Pablo Iglesias y Pablo Echenique, en el Congreso. EP

Contra todo pronóstico, parece que Unidas Podemos no rentabiliza las principales medidas sociales y económicas del Gobierno de coalición. El llamado «escudo social», por el cual la formación morada ha conseguido imponer buena parte de su programa ante un PSOE que no pocas veces ha arrastrado los pies, no se corresponde con un respaldo en los sondeos. De hecho, manejan encuestas internas que vaticinan hasta la pérdida de un tercio de sus escaños, según ha podido saber El Independiente.

Una parte de esos apoyos perdidos engrosan las cuentas de Pedro Sánchez quien parece acusar menos el castigo de la gestión de los últimos meses. De hecho, hasta el CIS de Tezanos consolida al alza al PSOE -cosa habitual en sus barómetros donde siempre beneficia al partido del que es militante- pero rebaja en medio punto las expectativas electorales de UP, que ya se dejó un punto en el mes de abril.

Un descenso electoral constante

Los 35 escaños del 10-N pueden quedarse en poco más de de veinte si se confirman los peores augurios. Las encuestas internas de la formación morada, inmersa ahora en una III Asamblea Ciudadana que está pasando prácticamente desapercibida, confirman la línea descendente de Pablo Iglesias desde las elecciones de 2015, cuando consiguió, junto a las distintas marcas territoriales, su mejor resultado electoral, traducido en 69 escaños. Entonces, IU fue con sus propias listas y sacó dos.

Pero apenas seis meses después, y ya en coalición con Alberto Garzón, perdieron un millón de votos, aunque, en escaños se mantuvieron. Fue en las elecciones de abril 2019 donde vivieron su primera debacle. 42 diputados y cuarta fuerza política. La repetición electoral del 10 de noviembre no hizo más que confirmar otro descenso, 35 escaños y la imposibilidad de sumar una mayoría absoluta con el PSOE. Una pérdida de la mitad de su representación -desde los 71 escaños de 2015 a los 35 de 2019- que parece no haber tocado suelo.

La dirección de Podemos ha tocado a rebato. Pablo Iglesias lucha por tener un espacio propio y visible en el Gobierno. Ha recuperado deprisa y corriendo la III Asamblea Ciudadana para dejar ese flanco a cubierto, su liderazgo reforzado y deshacerse de sus últimos críticos como Gloria Elizo, vicepresidenta tercera de la mesa del Congreso y caída en desgracia. También ha puesto en marcha un proyecto «periodístico», el diario digital La última hora!, en manos de su asesora en época del Parlamento Europeo y persona de su más estrecha confianza, Dina Bousselham, para luchar, dicen, contra los bulos y las noticias falsas que tienen por objetivo la formación morada.

Un medio de comunicación y una empresa demoscópica para intentar cambiar la tendencia

Aunque la iniciativa ha provocado estupor incluso en el entorno de Podemos, no es éste un terreno en el que se muevan mal, ni mucho menos. De hecho, Iglesias creció al abrigo de proyectos como Fort Apache en Hispan TV o en su programa de entrevistas «Otra vuelta de tuerca», donde llegó a tener al actual director del gabinete de Pedro Sánchez, Iván Redondo, de estrella invitada.

Respecto a las sinergias de Podemos y La última hora!además de la campaña activa para recaudar fondos, baste un pequeña muestra. Iglesias criticaba este martes los escraches contra miembros del Gobierno de coalición, -los mismos que había alentado y justificado contra dirigentes del PP- y, al tiempo, alertaba respecto al riesgo de que «se puedan generalizar. Hoy es gente de derechas y mañana de izquierdas en frente de la casa de Díaz Ayuso, Espinosa de los Monteros, de Abascal o de periodistas».

Y el periódico de su asesora escribía en la información de apertura que «los grupos de Telegram (en el caso de Unidas Podemos) y de WhatsApp (en el caso del PSOE) han ardido de indignación en las últimas horas, según ha podido saber LUH. Muchos militantes y cuadros de ambas formaciones están proponiendo abiertamente acudir a hacer frente a los ultras a los domicilios de sus representantes y también llevar a cabo caceroladas semejantes frente al apartamento que le prestan a la presidenta Ayuso, frente a la casa de Abascal y la del matrimonio Espinosa de los Monteros«.

Y añadía: «prevén que esta modalidad de protesta ilegal se generalizará y que terminará afectando a otros ministros y también a periodistas significados ideológicamente».

Podemos necesita tiempo

En su edición de ayer, el diario se hacía eco del último barómetro del CIS, aunque en otras ediciones ha incorporado estudios de la empresa Sináptica, dirigida por un ex dirigente de Podemos que trabajó a las órdenes de Carolina Bescansa, Víctor Rey, y que ahora publica en el medio digital sondeos que refuerzan las tesis moradas.

En definitiva, una estrategia de actuación en varios frentes que parece necesitada de tiempo para poder recuperarse, aunque las previsiones económicas y sociales para España en los próximos años por el coronavirus auguran que todo no puede hacer más que empeorar.

Fuente: Cristina de la Hoz – El Independiente

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