Sanidad pagó un sobrecoste de 12 millones por el material chino

Sanidad pagó un sobrecoste de 12 millones por el material chino
Salvador Illa, ministro de Sanidad. Foto: Getty.

-Artículo de Javier Ruíz-Tagle – El Economista

  • Ató test rápidos a 26 euros la unidad con Interpharma…
  • …y dos días después los compró a 7,7 euros a Hans Blomed
  • La diferencia es de 19 euros más por cada uno de los test

Sanidad vio oportuno contratar test rápidos a 26 euros la unidad y, tan solo 48 horas después, suscribió un contrato por 7,7 el test rápido. La diferencia, multiplicada por el número de test adquirido al precio mayor, provoca un encarecimiento de 12,5 millones de euros. Eso es lo que se desprende de los contratos formalizados por la Dirección General de Farmacia y publicados en el portal de contratación. Coronavirus, última hora, en directo.

La adjudicación del contrato para suministrar test rápidos para el coronavirus a Interpharma se realizó el día 18 de marzo. En dicho contrato se acordó por 17,1 millones de euros la entrega en varias tandas de hasta 659.000 test. Para cada unidad, por tanto, el Ministerio, a través de la Dirección de Farmacia, estimó oportuno destinar 26 euros, 19 euros más de los que pagaría dos días después.

Cuando transcurrió ese tiempo el Ministerio de Sanidad llegó a un acuerdo para traer a España algo más de cinco millones de test rápidos por valor de 38,7 millones de euros con la compañía Hans Biomed, compañía dedicada al comercio al por mayor de productos farmacétuicos y medicamentos. Es decir, pagó por unidad de test rápido 7,7 euros. Es evidente que el volumen de la compra influye, pero casi 19 euros más por unidad parece excesivo.

La explicación de que el mercado estaba saturado tampoco encaja a la vista de los contratos. Es poco probable que en plena expansión del coronavirus por Europa y llegando ya a EEUU el mercado diera un vuelco tan abrupto en tan solo 48 horas. Tampoco la diferencia fue los plazos de entrega. Ambas compañías se comprometieron a entregar los test en diferentes fechas entre marzo y abril.

Además, lo test adquiridos a precio menor utilizan la técnica diagnóstica para visualizar los anticuerpos, mientras los contratados a 26 euros la unidad distinguen el antígeno. Según los infectólogos, y el propio Gobierno también lo ha reconocido, los de anticuerpos son los ideales para acompañar a los test PCR, que son los que mayor fiabilidad dan. De hecho, el Ministerio de Sanidad tiene una guía de utilización de los test adquiridos a Hans Biomed, pero no para los de antígenos. Según los documentos publicados por el Ministerio, se debe usar PCR al comienzo de la enfermedad y acompañar con los de anticuerpos a la semana de padecer covid-19.

Es posible entonces que los 26 euros fuera el precio de mercado y que lo que encontró la Dirección de Farmacia con el contrato suscrito con Hans Biomed fuera una ganga. El día 30 de marzo quien fue al mercado fue el otro órgano ministerial que se ha dedicado a comprar durante la pandemia, Ingensa. Este departamento sucribió un contrato con Palex Medical para que les suministrase test de detección PCR. Estos test, aunque más lentos en dar los resultados, se han erigido como el material más eficiente, según han confirmado tanto médicos como los propios miembros del Gobierno en más de una ocasión. El precio que sacó Ingesa por unidad fue de 19,69 euros (8,9 millones de euros por 375.000 unidades).

Esta última empresa, Palex Medical, también tiene test rápidos. Fue esta empresa la que surtió de 1.500 test rápidos a cuatro pueblos de Teruel por 15.000 euros, es decir, a diez euros la unidad. Unos test que con el decreto de intervención de laboratorios que sacó el Gobierno, en el que se obligaba que la prueba fuese prescrita por un médico, los alcaldes de esos pueblos no pudieron realizar como tenían previsto en un principio.

Salvador Illa explicó en el Congreso de los Diputados que el mercado aquellos días estaba saturado, conseguir material era muy difícil y con este contrato vieron la posibilidad de traer el material, aunque fuese a un precio elevado. Es más, ante las preguntas de los diputados de los grupos parlamentarios sobre el por qué de su silencio con el nombre de esta empresa, el ministro contestó que su intención era «no subir la presión» sobre el intermediario.